El pasado miércoles un juzgado de Nueva York, Estados Unidos, determinó que Live Nation Entretainment, una de las promotoras de entretenimiento más destacada a nivel global y filial de Ticketmaster, abusó de su posición para actuar como monopolio en la industria del espectáculo.
Antes de tomar la decisión el jurado deliberó durante cuatro días que la empresa domina el entretenimiento en vivo en Estados Unidos, además de asfixiar a la competencia al impedir que los recintos sedes de eventos utilicen múltiples vendedoras de entradas e imponiendo a Ticketmaster.
Por su parte, el abogado de Live Nation insistió en que no opera como monopolio, ya que los precios de las entradas y la plataforma de venta la deciden los mismos recintos. Además, afirmó que la preferencia que recae sobre TM es debido a los buenos resultados que ofrecen.
El representante legal de la parte acusatoria, Jeffrey Kessler, concluyó que “es hora de exigirles cuentas” por sus prácticas monopólicas que han afectado a millones de fanáticos del entretenimiento en vivo, principalmente por el alza de precios en boletos.
La demanda contra Live Nation fue presentada por el Departamento de Justicia, respaldado por los estados, durante la administración de Joe Biden. El presidente Donald Trump anunció durante su administración una resolución a las quejas impuestas contra la promotora.
El acuerdo incluyó una tarifa máxima de venta, y la posibilidad de que las sedes de eventos pudieran elegir a la plataforma de venta. Aunque algunos estados se unieron al acuerdo, al menos 30 decidieron continuar con el proceso legal.



