El 13 de junio de 2023el submarino Titan se sumergió en el Atlántico Norte con el objetivo de llegar a las ruinas del Titanic, sin embargo, el destino cambió los planes y nunca llegaron a su objetivo.
A tan sólo 90 minutos de haber ingresado al mar, el Titan perdió comunicación con los controladores. El submarino, propiedad de la empresa OceanGate, implosionó en aguas profundas dejando sin vida a sus cinco tripulantes, entre ellos, el fundador y director ejecutivo de la empresa, Stockton Rush.
Pero ¿Qué pasó realmente con el Titan? En el marco de este tercer aniversario, la Junta de Seguridad en el Transporte de Canadá reveló que la nave realizaba expediciones de alto riesgo sin la vigilancia correspondiente y señaló que el principal problema radicó en el diseño y la capacidad operativa del Titan.
El sumergible tenía un casco fabricado con fibra de carbono que ya presentaba un desgaste considerable, mismo que habría afectado la estructura general de manera progresiva. Entre 2022 y 2023 la nave fue expuesta a condiciones ambientales, situación que favoreció al deterioro de los materiales.
‘Just Alex’ un experto ingeniero compartió en su canal de YouTube que utilizar este material pata la fabricación del Titan también fue un error, pues las embarcaciones que baja a aguas profundas están fabricadas con acero o titanio, dos materiales homogéneos que disminuyen el punto de fallo.
A eso se suma la forma de la cápsula. Las naves de inmersión profunda poseen una forma esférica, sin embargo, el Titan tenía una desviación en la cabina y era de forma cilíndrica.
Chris Roman, profesor de la Escuela de Graduados en Oceanografía de la Universidad de Rhode Island, señaló a través de El Español, que la forma de esfera permite que la presión del agua ejerza de forma pareja sobre la superficie del submarino, pero los 6.7 metros de largo del Titan representaba “más presión”.
La investigación canadiense señaló a OceanGate de “minimizar riesgos” y confiar una expedición turística a una tecnología que no había sido probada ni verificada para profundidades extremas.
El vacío de regularización legal permitió a la empresa operar su modelo “novedoso” sin que antes fuera aprobado para su uso comercial.
Hoy, a tres años del fallecimiento de cinco personas por negligencias de fabricación, continúan revelándose análisis técnicos sobre la tecnología utilizada y el impacto que generó en la implosión del 2023.







