Un terremoto de magnitud 7.8 grados en la escala de Richter azotó Filipinas durante la mañana del pasado lunes, hora local, de acuerdo con el Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología.
El siniestro originó el derrumbe de casas y edificios, fallas en el suministro eléctrico y activó la alerta de Tsunami en Filipinas, Indonesia, Palaos, Taiwán y Papúa Nueva Guinea donde se generaron olas que alcanzaron un metro de altura.
De acuerdo con los reportes oficiales de autoridades locales, hasta el momento se han confirmado al menos 32 personas fallecidas y más de 200 heridos, la mayoría de ellos a causa de los daños en grandes estructuras.
Las provincias más afectadas fueron Cotabato Sur, Sultan Kudarat y Sarangani. Además, de acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos, se han registrado réplicas de hasta 6.5 grados.
Los departamentos de seguridad y protección civil continuarán analizando las zonas de mayor impacto y actualizando los reportes de daños, lesionados y fallecidos.
Filipinas se encuentra sobre el Anillo de Fuego, por lo que su territorio es propenso a sismos y erupciones volcánicas que responden a la falla geográfica en la que se localiza.







