Recientemente, la empresa tecnológica OpenAI reveló que su propia Inteligencia Artificial (AI) de modelo avanzado hackeo por sí sola a otra IA, hecho calificado como “incidente cibernético sin precedentes”.
Sam Altman, director ejecutivo de la empresa propietaria de ChatGPT, detalló a través de un comunicado que el imprevisto de seguridad fue detectado durante una revisión de sus sistemas.
Los modelos involucrados en el hackeo son ChatGPT-5.6 y un modelo más avanzado que aún no se ha lanzado al público en general. Ambos operaban con menos barreras de seguridad debido a que eran sometidos a pruebas.
El anunció de OpenAI surge después de que hace una semana la empresa Hugging Face detectó una intrusión en sus sistemas de datos. Su primer análisis levantó sospechas de que la vulneración hacía sido causada por otro agente IA.
Al respecto OpenAI explicó que su inteligencia utilizó credenciales robadas para acceder al servidor de la otra empresa.
Tras obtener acceso a Internet, los modelos dedujeron que Hugging Face potencialmente alojaba modelos, conjuntos de datos y soluciones para ExploitGym. Sabiendo esto, el modelo buscó y encontró con éxito maneras de acceder a información secreta que podría usar para manipular la evaluación.
El equipo de seguridad y los agentes de Hugging Face detectaron y detuvieron la actividad en su infraestructura y detalló que estuvieron trabajando en conjunto y, a pesar de lo sucedió, no fue reportada alguna intención maliciosa.
Lo ocurrido en este caso pone en el ojo público los riesgos de ciberseguridad y cuestiona la fiabilidad del avance de la Inteligencia Artificial que cada vez se encuentra más cercano.







