Hace exactamente 16 años, el 26 de febrero de 2010, el músico británico John Michael «Ozzy» Osbourne, recibió las llaves de la ciudad de West Palm Beach, en Florida, Estados Unidos.
La entrega fue realizada por la alcaldesa Lois Frankel en el Parque Centenario mientras el “Príncipe de las Tinieblas” realizaba una gira para promocionar su libro “Soy Ozzy”.
Lejos de clasificarlo como un acto político, Frankel afirmó en ese momento que era más bien una visión turística, ya que tener al legendario ex vocalista de Black Sabbath en la ciudad era una oportunidad para que el mundo viera “lo fantástica que es West Palm Beach”.
Esto demuestra la gran relevancia a nivel intencional que representaba el pionero del heavy metal.
A pesar de las múltiples controversias en las que se vio involucrado a lo largo de su carrera musical, a menos de un año de su fallecimiento, ocurrido el 22 de julio de 2025, Ozzy Osbourne sigue siendo recordado como uno de los grandes icónos de la música.




